Autónomos y Jubilación (I) : La realidad al finalizar 2015 y las mejores opciones de futuro

Autónomos y Jubilación

Trabajar para vivir, no vivir para trabajar

Este dicho tan manido y recurrente, es muy positivo y deseable, pero la realidad de la vida nos muestra que la mayoría hace lo que puede, y más aún en la coyuntura económico-social que nos ha tocado vivir.

No obstante, entre los límites siempre existe un término medio. Siempre hay opciones si sabemos buscarlas y los datos que aquí se aportan pueden decir muchas cosas, que si se tienen en cuenta pueden significar un cambio importante y sustancial, si no hoy, quizá en un futuro próximo, cuando las cosas mejoren.

Es tan importante como necesario aprovechar toda la información y ayuda para estar preparad@s a todos los niveles, tanto bien posicionados en nuestros respectivos sectores profesionales, como teniendo clara la planificación y organización de nuestro negocio y nuestra vida. Hoy no estamos en plena-economía, pero poco a poco vamos saliendo adelante.

Como las integrales matemáticas, vamos por partes:

Primeramente, debemos discernir qué situación hay actualmente y cuál se prevé habrá cuando much@s de nosotr@s entremos en edad de jubilación.

Las dos opciones, según nuestra situación de empleo por cuenta propia o ajena, son:

1. Pensión con Base Mínima de Cotización para Trabajadores Autónomos (Octubre 2015): 691.49 € (Aumento del 23,7% respecto de Diciembre 2008, 132.48 € más)

2. Pensión con Base Mínima de Cotización para Trabajadores Asalariados (Octubre 2015): 1.155 €

La pensión que le quedaría, sobre la base mínima de cotización, a los trabajadores autónomos, es un 41% inferior a la de los asalariados: 691.49 € (Cálculo Octubre 2015).

Esta es una de las grandes controversias que genera un reguero de comentarios en redes sociales, Internet y en la calle, pero esto no es un capricho, ya que para tener acceso a esa Base Mínima, los Trabajadores Autónomos realizan un pago mensual de entre 260-315€, dependiendo de varios factores (como por ejemplo si son administradores de una SL).

Acceder a la base mínima de cotización para trabajadores autónomos es compatible con la subvención de 18 meses de la Ley de Emprendedores (los “famosos” 50€/mes).

Sin embargo, un Trabajador Asalariado, para tener acceso a esa Base Mínima, realiza un pago mensual (la empresa) de entre 450-580 € aproximadamente, es decir, de media realizan un ingreso un 40 % mayor.

Un trabajador asalariado realiza mensualmente un ingreso para cotizar por la base mínima de su pensión futura como aportación un 40% superior a la base mínima del trabajador autónomo.

Por lo que, aplicando la lógica,  si cotizas entorno a un 40% menos, cobres entorno a un 40% menos (hablamos sólo de pensiones, no entro a valorar otras prestaciones).

El problema del colectivo en este sentido, al margen de la coyuntura económica (que puede favorecer cotizaciones mayores al haber mayor liquidez), es que el 85% de los Trabajadores Autónomos cotiza por la Base Mínima.

Todo esto, unido a que el Sistema de Pensiones ha cambiado en 2012 (pasando de ser considerados los últimos 15 años cotizados, a efectos del cálculo de la pensión, a ser los 25 últimos como novedad), genera una situación comprometida, ya que la mayoría de trabajadores suele cotizar más en sus últimos años (lógico, eres más profesional, desarrollaste una carrera y tienes más liquidez, en general) y va en beneficio del que cotiza que el periodo de cotización de base de cálculo se hubiese mantenido más corto y más próximo a la jubilación, pero, desde la perspectiva de la “caja estatal de pensiones“, la nueva situación es mucho mejor, se ingresa más y se generan menos desequilibrios.

El 85% de los Trabajadores Autónomos cotiza por la base mínima.

La reforma de 2013 en materia de pensiones, no obstante, redunda en un soporte financiero Estatal para mantener los servicios de nuestro Estado de Bienestar.

Por mucho que critiquemos el sistema de Seguridad Social Español, que nos genere desconfianza y muchas cosas más, en términos generales y objetivos, disponemos del mejor Sistema de Seguridad Social del Mundo. Con objetividad, es el que más coberturas tiene, tanto a corto como a largo plazo y el que más prestaciones generales concede (formación, Fogasa, paro, sanidad…).

Quizá muchos digan que esto último no es para los Autónomos, pero volvemos a lo mismo, la Base Mínima no son “los autónomos”, mucha gente tiene la creencia de que es una cuota fija, pero las cotizaciones disponibles, no sólo a nivel de Base para la jubilación (que se puede aumentar por decisión del que cotiza) sino para muchísimos otros casos (paro, formación…) son muchísimas, incluso 8 veces más.

Es importante definir una estrategia a medio plazo sobre los beneficios de cotizar de acuerdo a nuestras expectativas tras nuestra vida laboral, especialmente en el régimen de Trabajadores Autónomos, que admite un mínimo que no tiene porqué ser fijo.

En un reciente estudio, de ese 85% que cotiza por el mínimo, si lo tomamos aparte:

– El 65% no cotiza más porque no puede (es decir, entorno al 55% del total de los Trabajadores Autónomos Nacionales).

– El 25 % no Cotiza por una Base superior porque no confía en el sistema público (es decir, entorno a un 21% del total).

En torno al 45% del colectivo de Trabajadores Autónomos podría aumentar su base de cotización.

Tanto para los que tienen el privilegio de poder rediseñar su plan, como para los que hoy en día no pueden, pero próximamente sí, y también para los que no confían en el sistema público de pensiones, Impulsamos tu negocio  y su comparador de gestorias te mostrará cómo poder abordar cada una de las posibilidades.

En el próximo post relacionado con esta temática, dedicada a la Jubilación del Trabajador Autónomo, comentaremos dichas opciones.

Esperamos que os haya aportado o complementado vuestros conocimientos y visión de esta realidad tan importante como es la Jubilación.

 

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